Home » Sin categoría » Consejos para disfrutar el primer viaje en bicicleta

Consejos para disfrutar el primer viaje en bicicleta

Muchas personas apenas han montado en bici pero les atrae la posibilidad de realizar un viaje pedaleando con alforjas. Su temor principal es si podrán estar preparados físicamente. Realmente, este es un temor injustificado: el cicloturismo está al alcance de cualquier persona que esté sana. Sin intentar que sea exhaustiva, a continuación se exponen algunos consejos dirigidos a todos los que no monten habitualmente en bicicleta, que tengan una forma física normalita y que quieran iniciarse en esta estupenda forma de viajar.

 

  • Muchos mejor si entrenamos antes del viaje.

No es algo imprescindible, pero nos ahorrará las molestas agujetas y nos permitirá disfrutar más y mejor los primeros días, que son lo más esforzados. Nada mejor que hacer largos paseos en bici como entrenamiento, sin más pretensiones.

  • Ambición moderada en las distancias a recorrer.

Durante los primeros días es necesario plantearse etapas que sean sencillas, de distancias cortas y sin desniveles. Una distancia corta podría considerarse de 30 ó 40 km, lo que nos ocupará unas 3 o 4 horas de pedaleo tranquilo con, incluso, alguna parada. Según vayan pasando los días podremos ir aumentando la distancia en función de cómo nos encontremos. En unos pocos días estaremos ya en condiciones de emprender etapas de 50 km y más sin ningún problema.

Como tendremos que planificar la duración del viaje y la distancia total antes de partir, podremos calcular una media al día de 40 Km, dejando un día de descanso cada tres días de recorrido (intentaremos que este día obviamente coincida con un lugar de nuestro interés). Siempre son muy desagradables las consecuencias de sobre-estimarse pero, por otro lado, si pecamos por defecto tendremos más tiempo para disfrutar del viaje, que al fin y al cabo es de lo que se trata.

  • Subir la cadencia de pedalada y bajar el desarrollo.

Las personas que habitualmente no montan en bici tienen la tendencia de poner desarrollos por encima de sus posibilidades, es decir piñones más pequeños y/o platos más grandes, pedaleando con una cadencia baja, haciendo un esfuerzo excesivo a la hora de pedalear. Este es un error típico.

El cambio de la bici es para usarlo todo lo que sea necesario y así permitirnos pedalear siempre sin ningún esfuerzo por encima de lo necesario, independientemente del el cansancio acumulado o el desnivel. Es clave no dudar en poner piñones grandes o cambiar a platos más pequeños y encontrarnos cómodos con el desarrollo, todo lo que nos permitan tener una cadencia de pedalada viva, de unos 70 ppm (pedaladas por minuto), haciendo un esfuerzo muy moderado. De no ser así las agujetas y las contracturas que siempre aparecerán los primeros días pueden ser muy serias, además de hacer sufrir a nuestras rodillas innecesariamente.

  • No dejarse influir por otros ciclistas

Otro típico error. Nos adelanta una familia con niños y queremos ser más que ellos. No hay que intentar atraparles: cada uno tiene su ritmo y no saber regularlo es un error crítico. Lo mismo ocurre, si somos muchos, con otros miembros del grupo. Se pueden acordar paradas periódicas para que cada uno pueda llevar su ritmo si son muy diferentes o, en el peor de los casos, llevar el ritmo de la persona más lenta.

  • Mantener una posición correcta

Para quien no pedalea habitualmente la posición sobre una bicicleta durante dos o tres horas conllevará ciertos dolores y contracturas al principio, especialmente en las cervicales, el culo, los brazos y las lumbares. Para reducirlos al mínimo posible es fundamental ajustar perfectamente la posición de pilotaje, es decir altura del manillar, altura y avance del sillín, posición de los pies sobre los pedales y posición de las manetas de freno y cambio. Al igual que las agujetas, estos dolores son absolutamente normales y desaparecen muy rápidamente al tercer o cuarto día.

  • Estirar y calentar.

Es conveniente hacer unos minutos de estiramientos antes y después de cada salida para reducir las agujetas y las contracturas y que los músculos se recuperen más rápidamente. Además, debemos tomar los primeros kilómetros como un calentamiento y realizarlos muy suavemente, ¡ni hablar de salir con prisas!

  • Llevar a cabo una revisión general de la bicicleta previa a cada viaje.

En esta revisión tenemos que comprobar perfectamente la presión y estado de los neumáticos, los frenos, el cambio, la lubricación, los radios de las ruedas y el apriete de la tornillería en general.

  • Elegir un recorrido fácil

Como ya se ha indicado, hay que planificar un viaje sencillo, sin desniveles importantes, con etapas cortas y, muy importante, que recorra carreteras tranquilas, con muy poco tráfico. Si es por vías verdes, pistas fáciles o carriles bici (escasos en España) pues mejor que mejor.

Para terminar y por dejar un consejo, es necesario tener muy claro que el cicloturismo no es ni una disciplina deportiva ni una competición, es una forma de viajar en la que la bicicleta es el medio de transporte con el claro objetivo de disfrutar, no el número de kilómetros recorridos.

Esto es solo una pequeña relación, seguro que hay muchos más.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.