Domiciliar una nómina es una importante decisión. Existen tres pasos clave claves para una buena gestión de tus finanzas personales. El primero es no gastar más de lo que ingresas, el segundo es ahorrar y el tercero rentabilizar tus recursos, es decir, invertir adecuadamente tu dinero.
En líneas generales los españoles no somos precisamente unos virtuosos en la materia y muchas veces ni siquiera somos capaces de sacar partido de nuestro principal activo: nuestro sueldo. Según datos del Banco de España el 42% del ahorro nacional está en cuentas sin remunerar. Domiciliar la nómina es el primer paso para dar la vuelta a esta situación.
La guerra por el pasivo desatada por bancos y cajas de ahorro se ha traducido en un aumento de la oferta de depósitos y en una mejora de condiciones por domiciliar la nómina. Cuentas remuneradas, rentabilidad y disposición de efectivo (un sueño para muchos), productos especiales y regalos en especias son las principales armas de bancos y cajas de ahorro para hacerse con el sueldo de los españoles.
Sin embargo, buena parte de estas ofertas son sólo para nuevos clientes. Esta táctica, copiada directamente de las operadoras de telefonía móvil, se está imponiendo con fuerza en el sector. Los depósitos de alta rentabilidad a un mes como oferta de bienvenida son ya habituales en este juego del ‘robo’ de clientes. Una vez convencido el cliente, ya se encargarán los ‘asesores financieros‘ de la entidad de tratar de aumentar la interacción con el nuevo usuario y de ofrecerle otra serie de productos.