Pues depende de la economía, pero a la industria del automóvil le conviene permanecer todavía con el petróleo, ir poco a poco cambiando, como ha ocurrido con el gasto de los coches. Les interesa primero tener la tecnología, que sea fiable y luego, extender sus operaciones en la industria eléctrica para tener más beneficios.
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