La caída del mercado inmobiliario y la crisis financiera han llevado a que en apenas dos años se hayan planteado más cambios en el sector que en toda una década. La reforma de las
hipotecas se compone en realidad de diferentes cambios que se han ido articulando a lo largo de 2011.
La forma en la que se han producido las modificaciones de las leyes que afectan al mercado hipotecario hace imposible hablar de una reforma de
hipotecas a través de un único documento, sino más bien de varios cambios que en su conjunto suponen la transformación del negocio o por lo menos de algunos aspectos básicos del mismo.
Límite a los embargos
La primera parte de la reforma hipotecaria se llevó a cabo en julio con una serie de medidas encaminadas en principio a proteger a las familias
hipotecadas.
Reformas en la subasta de la vivienda
Todavía dentro de esta primera parte de la reforma se encuentra un cambio en los porcentajes a aplicar en caso de subasta de la vivienda. Se aumenta así del 50% al 60% el valor mínimo en la adjudicación al banco de la vivienda en caso de no haber postores en la subasta pública. Además, disminuye el
depósito que se tiene que aportar antes de la subasta para poder participar. Esta pasa del 30% al 20% del bien subastado.
La Ley de transparencia bancaria
A través de la Orden EHA/2899/2011, de 28 de octubre, de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios, que para quienes no lo recuerden legitima swaps y suelos hipotecarios, aunque esta no es su única novedad.
Las
hipotecas a tipo variable son la que más cambios registran. Para empezar, el banco deberá informar debidamente sobre la evolución de las cuotas en diferentes escenarios económicos y además se cambian los indices de referencia hipotecarios.