El mercado aceptaría que Santander gane menos por prudencia
El beneficio de las entidades financieras está bajo la lupa, en medio de una crisis que azota de forma especial a los bancos. Ganar menos de lo previsto suele pasar factura en bolsa, pero en un entorno complicado como el actual, ganar menos podría estar justificado si es por prudencia .
Esto es lo que opinan los analistas que puede pasar con Santander. Su presidente, Emilio Botín, aseguró en junio que el beneficio del banco superaría los 10.000 millones en 2008. Ahora, los analistas descuentan que pueda destinar los más de 500 millones de plusvalías obtenidas con la venta de la Ciudad Financiera a provisiones, para preparse así de cara a un 2009 muy duro.
En tiempo de tempestades, esta decisión sería bien recibida por los inversores.“El mercado está demandando prudencia, que se sanee el balance, y a Santander le puede interesar sacrificar estas plusvalías en un momento en que el mercado tampoco va a premiar que alcance los 10.000 millones”, explica Javier Bernat, analista del sector de Caja Madrid Bolsa. En su opinión, es un movimiento lógico que ayudaría al banco a prepararse para 2009. “No hay que olvidar que son unos números muy buenos”, apunta Bernat. Santander obtuvo un beneficio de 9.060 millones en 2007 y las previsiones de varios analistas apuntan que alcanzará los 9.100 y 9.600 millones en 2008 .
“Es la postura más inteligente, dadas las dificultades que va a encontrar la entidad en 2009 para llevar a cabo su negocio con éxito en los principales mercados en los que está”, apunta Juan José Fernández-Figares, de Link Securities. Este experto cree que la reacción del mercado dependerá de cómo transmitan y justifiquen su decisión.
“Ganar algo menos cuando hay bancos que se están hundiendo no es para tomárselo mal”, indica Carlos García, de ING, que no cree que, de confirmarse, supusiera un varapalo para la cotización.
Los expertos creen que el castigo en bolsa puede ser mayor si decepciona con el dividendo por acción. Bernat cree que el equipo gestor hará lo posible para mantener los 0,65 euros por acción del último año aunque tenga que hacer un mayor esfuerzo tras la emisión de nuevas acciones en la última ampliación.
Fernández-Figares, por el contrario cree que ésto sólo sería posible aumentando el pay-out, “algo que no tendría sentido tras la ampliación. Sería difícil explicarles a los inversores que les piden dinero para devolvérselo a las pocas semanas”, asegura.
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