Y es una máxima financiera, los mercados siempre tienen razón. Y por mucho que nos empeñemos en que nuestro análisis de la situación económica es el correcto y que en algún momento nos veremos recompensados en términos financieros, el riesgo de cornada es altísimo en el caso de ponernos en contra del mercado.
Las bolsas son un indicador adelantado de la economía real. Pero para entender su evolución debemos tener en cuenta determinadas variables como expectativas de tipos de interés, inflación y sobre todo el escenario de beneficios empresariales. Y la situación actual es de recorte de tipos y discurso económico expansivo de los distintos Bancos Centrales (este jueves tenemos reunión del BCE y estaremos atentos a su decisión sobre tipos y sobre todo al discurso posterior); de intentar escapar del amenazante escenario de deflación que asoma en el horizonte; y situación donde no tenemos absolutamente ninguna visibilidad de los beneficios corporativos, si acaso lo que queda claro es que todavía tienen que empeorar.
Entonces, ¿a qué es debida tal orgía bursátil? ¿qué está descontando el mercado? ¿estamos asistiendo a un cambio de tendencia, al inicio de un bull market? Demasiado importantes estas preguntas, y demasiado poco claras las respuestas me temo. Estoy completamente seguro de que tenemos nubarrones en el horizonte y de que nos enfrentanos a un nuevo periodo económico que durará bastantes años y donde no asistiremos a la vorágine consumista –propiciada por el burbujón crediticio- de estos últimos años. Y los mercados no son una excepción, creo que estamos siendo testigos de un comportamiento no “convencional” de los mismos, donde tendremos que meter en nuestros modelos de gestión otras variables que iremos conociendo, y en los cuales deberemos armarnos de una virtud, paciencia, y deshacernos de un vicio, orgullo, para evitar ser triturados antes de tiempo.
De momento como les comentaba ayer, las bolsas han confirmado la ruptura al alza de las resistencias que frenaban el gigantesco rebote de mercado bajista al que asistimos, y claramente ahora mismo no hay ninguna noticia que pueda “tumbar” a este mercado, si acaso empieza a manifestarse la actuación de algunos inversotes institucionales que no se pueden permitir no hacer nada contra la sangría que les produce esta subida, y empiezan a subirse al carro de la bolsa.
Además ayer conocimos algunos datos positivos para la economía real, y a los que los índices se agarraron con fuerza para justificar las fuertes subidas de ayer. A saber, el índice manufacturero de China mostró expansión económica por primera vez en nueve meses lo que provocó el despegue del sector de materias primas ante las expectativas de recuperación económica. Por el lado americano sorprendieron al alza los gastos de construcción y la venta de viviendas pendientes de formalizar, datos esperanzadores del devastado sector inmobiliario. Y todo atisbo de mejoría en esta industria es realmente alentador para la economía.
Mientras analizan el devenir de la economía disfruten de la subida, y estén ágiles a la hora de salir de bolsa, ya sea deshaciendo posiciones paulatinamente, o poniendo unos stops de ganancia/pérdida muy ceñidos. Pero tengan claro que el siguiente movimiento va a ser a la baja, y ya veremos si con la misma velocidad que la subida.
GERÓNIMO
“La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.” Platón. |
 |
|
|
|