Los mercados financieros están manejados por agentes económicos que son ante todo personas con emociones que muchas veces se sobreponen a la racionalidad. Las bolsas iniciaron un rally espectacular a principios de marzo que nada ha sido capaz de frenar. Veremos si se dan un respiro o continúan el movimiento.
Estudios psicológicos demuestran que el ser humano tiende a ser optimista (aunque no lo crean) y eso le hace prosperar y avanzar, ya que si realmente ponderase equitativamente los peligros y amenazas que le rodean con los posibles beneficios que pueda obtener, se sumiría en un estado de miedo y depresión que acabaría con su existencia.
El comportamiento de las bolsas está claramente guiado por emociones, es un juego psicológico, y esto se pone de manifiesto especialmente en periodos de incertidumbre económica, donde el miedo y la ansiedad nublan la capacidad de análisis. Y la imparable evolución alcista de los índices en los últimos meses, obviando cualquier dato o noticia negativa, me recuerda a aquella historia en la que unos padres ponen a prueba el optimismo de su hijo de 10 años quien llegado el día de Navidad se levanta eufórico a ver qué le ha dejado Santa Claus en el árbol. Y lo que descubre es que su regalo es un saco de estiércol de caballo. Y su reacción, contrariamente a lo que puedan pensar, es de inmensa felicidad y se pone a buscar frenéticamente y a preguntar ¿dónde está mi poni?
No se si ha llegado el momento de una pequeña corrección o de una dura vuelta que pondrá a prueba el optimismo de los agentes financieros. Esta vez el mercado parece que sí se ha fijado en las malas previsiones que hizo la FED sobre perspectivas de crecimiento y de desempleo, además de la puesta en revisión negativa, por parte de la agencia de calificación crediticia S&P, de la deuda soberana del Reino Unido que hace temer por una bajada de su rating de AAA. Bill Gross, presidente de PIMCO la mayor y más famosa gestora de renta fija del mundo, ha afirmado que Estados Unidos puede perder su calificación de deuda de AAA. Aviso a navegantes.
Tampoco ayudó el dato de peticiones semanales de desempleo que subió a 631.000 frente a 625.000 que esperaba el mercado. Les sigo insistiendo que es fundamental ponerle freno al deterioro del mercado laboral, que mientras esto no suceda no hay recuperación económica posible.
Por último quiero destacar los comentarios del famoso Premio Nobel de economía Paul Krugman (que hace poco estuvo en España poniéndonos verdes), quien ha afirmado que todavía no hemos hecho suelo en la recesión económica, y que su mayor preocupación es que una vez que toquemos el suelo en vez de rebotar nos quedemos allí. Krugman se define a sí mismo como un “pesimista natural” que siempre toma como base el peor escenario. Una pista sobre cuándo mejorará la economía la encontramos en un comentario publicado en su blog http://krugman.blogs.nytimes.com/ “sabremos cuando ha terminado la crisis cuando dejemos de ver a Krugman por todas partes”. Y seguro que es así.
Si me piden mi opinión creo que en los niveles que estamos de bolsa, y ante la cercanía del periodo estival, lo más sensato sería estar fuera y pasar un verano tranquilos. El mercado debería dar otra oportunidad de entrada a niveles inferiores a los actuales, aunque de momento sigue buscando su poni. Buen fin de semana.
GERÓNIMO
“¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!” Groucho Marx. |
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