Aunque la víspera debió ser una jornada tranquila en teoría, por el festivo americano, y así lo justifica la modesta subida de los índices europeos a cierre, la volatilidad que sufrimos intradía, define a estos mercados de muchas formas menos de tranquilos.
Y es que seguro que últimamente leerán que uno de los factores que apoyan esta subida bursátil, y que le da margen para seguir subiendo, es la caída en picado de la volatilidad diaria.
Como bien saben ustedes la volatilidad es un indicador del “miedo” de las bolsas, de su inestabilidad, de incertidumbre. La volatilidad a la que hacen mención la mayoría de los reportes financieros es la diaria. Ésta toma como referencia los precios de cierre de los índices. Por lo tanto si tienes unos mercados que a cierre no se mueven excesivamente, la volatilidad decrece.
Pero ¿qué sucede con la volatilidad intradía? Es decir, ¿desde apertura a cierre? Pues que tienes unas bolsas que, como en el caso de ayer, se pasan la primera parte de la sesión con duras caídas para después corregir las mismas y cerrar en positivo sin que haya aparecido ningún factor que justifique la vuelta. Y si sigues con atención los sectores más volátiles, como los financieros, te puedes encontrar valores que caen más de un 3% para después darse la vuelta (sin un motivo justificable) y terminar la sesión subiendo más de un 2%. Y si esto es el reflejo de unos mercados más calmados...
Pero hoy es un día en el que puede justificarse un nuevo giro bursátil ya que tenemos multitud de datos por conocer, a saber: el índice de precios de viviendas Case Schiller, el índice manufacturero de Richmond, y sobre todo la Confianza del Consumidor americano de mayo, que es un verdadero indicador adelantado de lo que podemos esperar respecto a la reactivación del consumo a corto plazo.
Por último les adjunto un gráfico del VIX (que mide la volatilidad del índice americano S&P) con su evolución en los últimos 10 años. Como referencia les indico que se considera baja volatilidad cuando el índice está por debajo de 20. Pueden observar, por tanto, como se aprecian claramente las 2 últimas burbujas: la tecnológica a principios de 2000 y la actual. Si la crisis de las “.com” dejó muchos cadáveres por el camino, ¿se dan cuenta de la magnitud de la recesión actual?
Bueno será que la volatilidad diaria siga su camino descendente, y efectivamente será indicativa de una disminución de la inestabilidad e incertidumbre, pero deberá ir acompañada por una moderación en la intradiaria.
GERÓNIMO
“¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!” Groucho Marx.