En un momento tan delicado como el actual, donde la mayoría nos encontramos expuestos en mayor o menor medida a la crisis económica y por lo tanto sufrimos sus rigores, nuestro espíritu es fácilmente manipulable ante mensajes tremendistas de uno u otro sesgo.
Por ello yo les recomiendo la lectura de informes económicos tanto positivos como negativos, para que no se dejen influenciar y que sus emociones nublen su capacidad de análisis. Y para que no digan que no les ayudo, les voy a dejar dos puntos de vista enfrentados que leí ayer, y que espero les ayuden en su particular travesía por el desierto.
Hoy les resumo el informe negativo, del brillante Chen Zhao, Managing Editor de BCA Research, que es una firma de estudios independiente, lo cual es un punto a favor. Por cierto, el título del informe es “El hombre que cree en el Apocalipsis”. A la hora de plantear la credibilidad y durabilidad del modelo económico actual expone los siguientes argumentos:
- Este es un tiempo maldito para Estados Unidos y el capitalismo de libre mercado que ha caracterizado a los últimos 25 años. El momento de sufrir ha llegado.
- Wall Street está corrupto, los políticos están corruptos, el sistema entero está corrupto. Y ahora la gente de la calle ya lo sabe.
- Los beneficios del 1% de los americanos que son lo que tienen las rentas más altas suponen el 23% del total de las rentas de Estados Unidos lo que acerca la distribución de la renta americana a la china.
- En la historia hay muy pocos episodios parecidos al actual, y todos invariablemente han conducido a dramáticos cambios económicos, políticos y sociales. De hecho las dos guerras mundiales del siglo XX vienen precedidas de una profunda crisis económica (1907 y 1929).
- Se avecina un periodo de sobre-regulación de los mercados financieros y del sistema bancario. Con evidentes y negativas consecuencias para el crecimiento.
- Cuando la economía empiece a repuntar los impuestos se dispararán al infinito debido al gigantesco déficit publico del gobierno americano. Déficit que se va a comer el crecimiento futuro.
- El gobierno va a incrementar agresivamente los impuestos sobre los beneficios de los hedge funds y de las firmas de private equity.
- Las acciones del mercado de valores volverán a caer. Siguen demasiado caras. Hay demasiada deuda, muy poco ahorro, un sistema bancario endeble y una Reserva Federal que está creando una burbuja de liquidez de la que ya veremos cómo salimos.
Muy pesimista, incluso más que nuestros queridos Minsky y Krugman. Pero es bueno plantearse un “peor escenario”. Mañana les cuento el informe optimista.
Por cierto, espectacular el cierre de ayer en máximos de Wall Street con subidas cercanas al 3%. A pesar del ruido generado por el lanzamiento de misiles en Corea del Norte, y del mal dato de precios de viviendas americanas (Indice Case Shiller) que indican que el sector residencial estadounidense está lejos de iniciar una recuperación, el dato en el que se fijó el mercado (como les adelanté ayer) y que provocó un espectacular giro al alza de las bolsas que caían hasta ese momento fue el de confianza del consumidor americano, mostrando el nivel más alto desde septiembre. Y como les comenté recuerden que éste es uno de los indicadores adelantados más importantes que tenemos. Además al encontrarse los índices en niveles de soporte técnico se produjo un violento rebote que puede llevar a las bolsas a los máximos de este año. ¿No adelanta el mercado entre 6 y 9 meses la evolución de la economía real? Pues espero que esta vez también sea así y esté descontando una recuperación que me cuesta ver. Y mucho.
A mí particularmente plantearme leer un informe titulado el hombre que cree en el Apocalipsis ya me resulta difícil, y prefiero que me hablen del amanecer de las amapolas, pero como siempre les digo es tiempo de mantenerse calmado y estudiar todas las variables que nos facilitan los expertos, e intentar que esa distancia entre percepción y realidad sea la menor posible.
GERÓNIMO
“¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!” Groucho Marx.
|
 |
|
|
|