Abróchense los cinturones que vienen curvas. Por si no teníamos suficiente con sufrir a los principales índices perforando soportes, enfrentamos cinco días llenos de datos con los “cuatro grandes” americanos reclamando toda la atención. Prepárense para una subida de la volatilidad con lo que ello conlleva de inestabilidad para las bolsas. En un momento muy delicado.
Y es que el viernes tuvimos un día complicado con algún dato negativo que sembró de dudas a los operadores bursátiles.
Conocimos el importate dato de confianza del consumidor de Michigan que sorprendió negativamente. La cifra final cae a 64,8 desde el 70,8 del mes pasado y el 70,5 previsto, representando el nivel más bajo desde marzo, que supuso los mínimos bursátiles en el año. Les recuerdo que el consumo supone más de 2/3 del PIB americano, y que estas encuestas al consumidor son utilizadas por los agentes económicos como indicador adelantado de la economía, de ahí se relevancia.
Por otro lado el gigante energético yanqui Chevron, afirmó que sus resultados empresariales se verán afectados por la caída en los márgenes de refino en EEUU y que los beneficios de los elevados precios del petróleo se verán lastrados por la abrupta depreciación del dólar. Primer palo micro de la temporada de resultados.
Pero vamos a quedarnos con dos noticias positivas: primero con la publicación de un informe positivo sobre el sector tecnológico por parte de Goldman Sachs, lo que propició que el Nasdaq cerrase en positivo la sesión del viernes; y segundo con el anuncio de la salida de la protección por bancarrota de General Motors propiciando que el Gobierno sea dueño de más de la mitad de la nueva compañía.
El saldo final de todas estas noticias fue negativo ya que los operadores bursátiles dieron más peso al decepcionante dato de confianza del consumidor americano pues pone en entredicho la manida teoría de los “green shoots”. Con lo que las bolsas europeas cerraron con caídas en el entorno del –1%, mientras que al otro lado del Atlántico estas fueron más moderadas salvo en el caso del Nasdaq que cerró, gracias al informe de Goldman, en positivo.
Resulta curioso observar cómo aguanta el soporte del S&P (en torno a 875) en los últimos minutos de cada sesión. Nada que no se sepa, claro.
¡Qué cinco días se nos vienen encima! El mercado sin volumen, los índices apoyados en soportes importantes, los operadores bursátiles marchándose de vacaciones, en medio de la temporada de resultados y con los cuatro grandes americanos publicando, la volatilidad repuntando y el clima de euforia por la recuperación económica desvaneciéndose tras unos últimos datos macro decepcionantes. ¿Quién da más?
GERÓNIMO
“El inversor realista vende a los optimistas y compra a los pesimistas”
Benjamin Graham.