A pesar de las recientes mejoras observadas en el mercado residencial americano, tanto en demanda como en precio y construcción, en el corto plazo van a pesar unas cuantas variables negativas para el sector. La primera es que llega el final del programa de crédito fiscal para los que han comprado la primera casa. Además van a jugar en contra del sector residencial una demografía menos favorable, más ejecuciones hipotecarias y el incremento de la tasa de desempleo.
En 2010 deberíamos observar un renovado sector residencial, cortesía de un mayor acceso al crédito, tipos bajos, un nuevo impulso fiscal y algo de mejoría en el sector laboral. Aún con todo, la demanda seguirá débil y los precios y la actividad de construcción, aunque mejorarán, también mostrarán un crecimiento anémico.
Pero hay que destacar los tres importantes obstáculos que se va a encontrar el mercado inmobiliario americano. La recesión económica ha frenado de golpe la construcción de viviendas, amenaza con fuerza el embargo de casas incrementando el ya de por sí gran stock de viviendas del mercado (saturando la oferta), y el imparable incremento de la tasa de desempleo detiene a los potenciales compradores. Además, hay que añadir la tremenda dificultad para acceder al crédito que tienen las empresas constructoras.
Y a la vista de tantos riesgos que acechan al sector, ¿tenemos alguna posibilidad de observar sorpresas positivas en 2010?
Claramente a poco que observemos un mejor acceso a los mercados de crédito, una extensión de los programas de rebajas fiscales en la obtención de la primera vivienda, una continuación en la mejoría que ya se está produciendo de los balances de empresas y familias, y sobre todo que el mercado laboral empiece a repuntar, podremos atestiguar una mejoría en la industria.
Finalmente, los elementos más importantes en los que debemos fijar nuestra atención para empezar a ver la luz al final del túnel, son la mejoría del mercado laboral y el crecimiento de la renta disponible de las familias. Puede que ya estemos empezando a tener buenas noticias al respecto, ya que hay algunas estadísticas, como las solicitudes de seguro de desempleo, han empezado a mejorar claramente. Y respecto a la renta disponible familiar, se acaba de publicar la revisión al alza de los salarios en el último trimestre, lo que debería revitalizar el consumo a todos los niveles.
La conclusión es que a pesar de las numerosas trabas que el sector residencial está encontrando en el camino de la recuperación, y de los peligros que todavía están muy presentes, si no tenemos algún imprevisto grave en forma de quiebra empresarial o estatal, es bastante probable que en 2010 seamos testigos de una modesta recuperación inmobiliaria, pero recuperación al fin y al cabo.
GERÓNIMO
“El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas.”
W.G. Ward.