Como se esperaba, el Libro Beige no sorprendió y mantuvo el discurso de “estamos inmersos en la recuperación, aunque ésta permanece débil”. En total 9 de los 12 bancos de la Reserva Federal, han apuntado a una mejoría de las condiciones económicas.
Pero vamos con los principales puntos del Libro:
· La actividad económica ha continuado expandiéndose desde el último informe.
· Además, las fuertes nevadas de principios de febrero frenaron la actividad en varios distritos.
· Nueve distritos de los doce informaron de mejoras, aunque en la mayoría de los casos modestas.
· La Fed de Atlanta y St. Louis informaron de condiciones mixtas, mientras que la Fed de Richmond apuntó a niveles bajos de actividad debido al mal tiempo.
· El gasto del consumidor ha mejorado ligeramente en la mayoría de distritos, a pesar de las fuertes nevadas que han frenado notablemente el consumo.
· Por su parte la actividad manufacturera también ha manifestado una leve mejoría respecto al informe anterior.
· El mercado inmobiliario residencial manifestó una mejora en las ventas, aunque claramente propiciado por el beneficioso crédito fiscal para compradores de viviendas.
· Las condiciones del mercado inmobiliario comercial se mantuvieron débiles o empeoraron en la mayoría de distritos federales.
· Por el lado de los préstamos, la demanda de los mismos se ha mantenido débil a lo largo de todo el país.
· Por último, respecto al empleo, el ritmo de despidos se ha ralentizado, aunque los planes de contratación de las empresas siguen siendo bastante débiles.
Como ven la coyuntura económica sigue sin variar mucho, seguimos recuperando en un entorno muy débil, y claramente ayudados por las medidas gubernamentales de apoyo a la economía. Ahora le toca el turno al sector privado, aunque de momento las perspectivas no son muy halagüeñas, tomando la tasa de desempleo como indicador. Al respecto, el mercado está enfocado en el importante dato de empleo mensual americano del viernes. Esperemos que se empiece a atisbar luz al final del túnel.
GERÓNIMO
“Kill all my demons and my angels might die too.”
Tennessee Williams.