Actualmente los consumidores americanos han reducido su carga de deuda notablemente, encontrándose en niveles del año 2000. Este menor endeudamiento combinado con mayores ingresos, está permitiendo un repunte del consumo. Pero en el largo plazo los nubarrones de un mayor recorte del gasto público y de una más que probable subida de impuestos, deberían ponerle freno a la evolución del consumo.
En los últimos dos años las familias americanas han hecho un más que notable esfuerzo a la hora de reparar sus balances. El equipo económico de Societe Generale nos indica una buena medida para medir el nivel de endeudamiento: el ratio que mide los pagos de deuda (principal + intereses) entre la renta disponible. Y en el cuarto trimestre de 2009 el ratio estaba en el 12,6%, el mismo nivel que en el 2000, justo antes de que se formase la burbuja inmobiliaria.
¿Y cómo han conseguido los americanos reducir de forma tan radical su nivel de deuda? Pues recortando agresivamente el gasto (que se lo pregunten a las empresas), y siendo ayudados por medidas políticas (a nivel fiscal principalmente). Adicionalmente dejar los tipos de interés en el 0% sin duda ha aliviado notablemente las obligaciones de pago de deuda.
De hecho, la agresiva bajada de los tipos de interés explica 2/3 del total de deuda reducida. Y los importantes recortes de impuestos han permitido incrementar notablemente la renta disponible, incrementando la tasa de ahorro.
Queda claro que una vez que estos beneficiosos factores empiecen a revertirse el consumidor lo notará negativamente en su balance. Por eso dudo mucho que los Bancos Centrales se atrevan a tocar los tipos si no tienen claro que el crecimiento económico no corre peligro.
Pero la pregunta del millón es ¿es necesario un mayor recorte del gasto para terminar de limpiar el balance doméstico?
La respuesta es complicada. La tasa de ahorro está todavía por debajo del equilibrio a largo plazo (7%), pero hay numerosas maneras de llegar a esta cifra:
· Reducir el consumo.
· Incrementar la renta disponible (rebaja de impuestos, subida de salarios)
· Tipos de interés bajos que rebajen los pagos de intereses.
En el mejor de los escenarios llegaremos al equilibrio deseado a través de un incremento de la renta, que propiciará que además de incrementar la tasa de ahorro, también aumente el consumo. Al menos hacia aquí están dirigidos los esfuerzos políticos. El riesgo es que estos esfuerzos se anulen demasiado pronto.
GERÓNIMO
“The more the debtors pay, the more they owe.”
Paradoja de Fisher.