La semana que acabamos de terminar tocaba a su fin sumida en el pesimismo de la dificultad de llegar a un acuerdo para ayudar a Grecia, sobre todo ante la impasible postura alemana, que básicamente pretendía una humillación pública del país heleno. Pero justo cuando muchos operadores ya se habían marchado de fin de semana, se hizo público el acuerdo al que han llegado los ministros de finanzas del Eurogrupo tras una serie de multiconferencias.
El acuerdo alcanzado anuncia una financiación conjunta de los Estados del Eurogrupo y del FMI por un total de 30.000 millones de euros en préstamos a tres años. La contribución de cada país será proporcional a su representación en el capital del BCE, y el tipo de interés que tendrá que abonar la administración griega será del 5%, claramente inferior al 6,98% al que cotizaba el viernes la deuda griega a tres años.
Por su parte el FMI, que aportará hasta 15.000 millones de euros, cargará un tipo inferior a ese 5%.
El paquete sólo se activará a petición de Grecia, y el acuerdo tiene que ser ratificado ahora por los líderes del Eurogrupo.
En su comunicado, el Eurogrupo se muestra confiado en que los determinantes esfuerzos demostrados por la autoridades griegas y sus socios europeos, permitirán superar los desafíos fiscales y estructurales de la economía griega.
¿Y cuál es ahora el siguiente paso para que Grecia reciba la ayuda?
1. Grecia debe solicitar ayuda.
2. El BCE y la Comisión Europea deben concluir un serio impedimento de acceso a los mercados de capitales por parte del Gobierno Griego.
3. El BCE y la CE establecerán recomendaciones sobre cantidades y vencimientos.
4. El paquete resultante se pasaría entonces a los ministros de finanzas del Eurogrupo para su aprobación. (Que debe ser unánime).
Los agentes económicos ya tienen lo que querían, un principio de acuerdo. El volumen finalmente de ayuda es superior al que se había especulado, y cubrirá ampliamente las necesidades de capital de Grecia en el corto plazo. El problema o la dificultad viene dada porque este paquete de ayuda es insuficiente para la necesidad de financiación helena para los tres próximos años. Grecia se va a ver obligada a salir a los mercados de capitales en busca de efectivo, y se va a encontrar con que le van a exigir pruebas de su capacidad de generación de ingresos para cumplir con sus obligaciones. La administración de Papadopoulos se enfrenta pues al tremendo desafío de reestructurar su debilitada economía para hacer acopio de ingresos.
GERÓNIMO
“The more the debtors pay, the more they owe.”
Paradoja de Fisher.