La primera estimación del PIB estadounidense del año, reflejó un crecimiento del +3,2% trimestral, una décima por debajo de lo esperado. Quitando el dato del último trimestre del año pasado (+5,6%), esta cifra es la mayor de los últimos dos años.
Si pasamos a la descomposición del PIB, apreciamos un claro repunte del consumo privado (+3,6%), impulsado fundamentalmente por bienes duraderos (+11,6% -buenas noticias para las empresas-). De este crecimiento se desprende un claro sesgo positivo respecto al gasto de las familias, y se nota que Estados Unidos ha comenzado a crear empleo de nuevo.
Siguiendo con las partidas que aportan positivamente al dato final, tenemos una vez más a los inventarios que suman por tercer trimestre consecutivo (+1,57%). Claramente el escenario de reconstrucción de inventarios que dibujan las compañías se ampara en la confianza de éstas en la demanda final. El riesgo latente es que esta demanda aparente no cristalice y sea incapaz de absorber la cantidad de stocks generados.
Pero en el lado negativo tenemos varios aspectos. Por un lado el sector inmobiliario da claras muestras de debilidad, con la inversión residencial descendiendo en un –10,9% desde el +3,8% anterior.
Y en segundo lado tenemos un saldo neto exterior que resta –0,6% al dato final, ya que se ha producido un mayor incremento de las importaciones que de las exportaciones.
Por último nos fijamos en los precios, y nos encontramos que aunque hay un repunte del gasto en consumo, el deflactor del PIB se acelera moderadamente del +0,5% al +0,9%, mientras que el del consumo subyacente lo hace muy levemente, subiendo una décima al +0,6%. Cifras muy contenidas y que mantienen alejado al fantasma de la inflación.
Tenemos por tanto un dato que arroja ciertas dudas, especialmente sobre la recuperación del sector residencial, pero que nos da una muy buena alegría con el mayor dato de gasto en consumo en tres años. Es reseñable también que finalmente las empresas miran al futuro más inmediato con optimismo, como así lo refleja un nuevo buen dato de inventarios, y un importante crecimiento en la partida de inversión en bienes de equipo y software, preludio siempre de una etapa de crecimiento de las ventas empresariales.
Esperemos que así sea.
GERÓNIMO
“The more the debtors pay, the more they owe.”
Paradoja de Fisher.