Por ello es importante ver qué está sucediendo con el tejido empresarial, verdadero motor del empleo yanqui.
Al respecto de la coyuntura por la que pasan las pymes americanas, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo hace unos días que los préstamos a las pequeñas empresas continúan decreciendo por todo Estados Unidos. Y manifestó además, que se sentía incapaz de atribuir este descenso de préstamos a la ausencia de demanda o a la rigidez de las condiciones crediticias.
Este hecho tiene un claro efecto en el empleo, ya que estos negocios han dejado de contratar desde que estalló la crisis en 2008. Y ya van para dos años. El Gobierno y la industria manufacturera son los que proveen de trabajadores al mercado laboral.
De hecho, el último dato de empleo mensual de mayo, arrojó una cifra de 431.000 nuevos trabajos de los que el 95% son trabajadores civiles temporales (censo). El empleo privado se incrementó solamente en 41.000 personas. En la construcción se eliminan 35.000 empleos, mientras que la industria manufacturera aporta 29.000 (quinta ganancia consecutiva).
Como ejemplo de la calidad y tendencia en la creación de empleo, en los cinco últimos meses el sector manufacturero aporta 126.000 trabajadores mientras que el financiero pierde 58.000.
Lo que se aprecia claramente en el desglose anterior es la notable debilidad de los sectores conectados con la pequeña empresa.
Si la recuperación económica ha estado apoyada por las gigantescas medidas de ayuda gubernamentales, ¿qué va a suceder ahora que los gobiernos occidentales han decido plantarse ante el tremendo déficit público que arrastran y adoptar masivas medidas de austeridad? Porque lo que de momento parece claro es que el sector privado permanece atrincherado esperando que la situación mejore, pero ¿quién va a liderar la recuperación ahora?
Como dato piensen que sin los paquetes de estímulo económico, desde diciembre de 2007 hasta abril 2010, la renta disponible de los americanos habría caído en 900 mil millones de dólares. ¿Se hacen a la idea de la magnitud de la recesión que habríamos visto? Bueno pues permanezcan atentos porque ahora vamos a conocer realmente la fortaleza de la recuperación económica, sin la ayuda de los gobiernos.
GERÓNIMO
“El inversor inteligente es aquel que compra al pesimista y vende al optimista.”
Benjamin Graham.