Con lo tranquilas que estaban las bolsas rebotando desde los mínimos de hace una semana, apoyándose en las medidas para luchar contra el déficit presentadas por gobiernos como el español, y en buenas noticias como el anuncio de flexibilización del yuan, el sector residencial norteamericano vuelve a darnos quebraderos de cabeza.
El dato conocido de mayo cae un –2,2% cuando se esperaba una subida por encima del +5%. Por lo menos la cifra de abril se revisa al alza con un aumento ahora del +8% frente al +7,6% publicado anteriormente.
En el mes de mayo se han vendido 5.660.000 viviendas anualizadas, una cifra que queda muy por debajo de las 6.120.000 casas que esperaba el consenso.
Esta cifra supone una desaceleración en términos interanuales del 22,8% al 19,2%.
Desglosando el dato encontramos que por tipo de vivienda, la venta de casas en altura cae un 6% mientras que las unifamiliares lo hacen en un 2% (en término mensuales).
Respecto a los precios, experimentan un incremento (buenas noticias por este lado). Sale un precio medio de 179.600 dólares lo que supone un aumento del 4,2% mensual, aunque la subida es mayor en los pisos que en las casa unifamiliares.
El frenazo en la recuperación del sector inmobiliario puede ser una clara muestra de que una vez se han esfumado las ayudas fiscales para la compra de viviendas, la demanda de pisos ha desaparecido, reflejando por tanto que la recuperación del sector era artificial e insostenible.
Este hecho viene a corroborar lo que hemos comentado en artículos pasados, que con el sector privado obsesionado (¡qué remedio!) con desendeudarse y ahorrar, los gobiernos - el sector público – tienen que dar un paso al frente (como han hecho desde 2008) y sustituir a familias y empresas como motor de la economía. Y deben hacerlo todo el tiempo que sea necesario hasta recuperar la demanda privada. Quitarse de en medio de forma prematura, como están haciendo en la actualidad, simplemente agravará la crisis. Y por supuesto empeorará el estado de las finanzas públicas, justo lo que pretenden evitar.
GERÓNIMO
“El inversor inteligente es aquel que compra al pesimista y vende al optimista.”
Benjamin Graham.