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Controles de calidad: qué son y tipos

Los controles de calidad están presentes a lo largo de toda la actividad de una industria, desde la logística previa al trabajo propiamente dicho, como por ejemplo durante la recepción de la mercancía, hasta que esta abandona la fábrica para llegar a su destino.

Los controles de calidad se instalan en diferentes puntos para poder llevar un control de todos estos procesos y detectar, precisamente, donde hay problemas que precisan de una actuación para resolverse.

Control preliminar

El control preliminar se realiza con la llegada de los materiales o productos a la empresa. Es imprescindible que haya un correcto control de las entradas, del almacenamiento y de cualquier otro proceso que sea preciso antes de comenzar con la cadena de producción propiamente dicha.

Hay que controlar que se cumplen absolutamente todos los protocolos y reglas que se han marcado para que el proceso se realice de la manera más rápida pero también más eficiente, cumpliendo con todas las normas de seguridad en el trabajo y también de higiene, así como las que se pueden referir concretamente al tipo de materiales que se manejan.

Control concurrente

El control concurrente es el control de calidad o controles, porque suelen ser varios, que se realizan  mientras se lleva a cabo la actividad de la empresa propiamente dicha. Por ejemplo, los que se instalan en los diferentes puntos de las cadenas de producción de una empresa.

Controlan que las mercancías se traten correctamente, que los operadores cumplan con todas las normas de seguridad y que lleven el ritmo exigido y que todo transcurra según los protocolos establecidos para el perfecto funcionamiento de la cadena. También sirven para comprobar si estos protocolos sirven o tienen puntos débiles, tal y como veremos a continuación.

Control retroalimentado

Una vez que el proceso de fabricación ha finalizado, pueden analizarse todos los datos que se han ido obteniendo a lo largo de todo el proceso, incluyendo los datos preliminares para conocer en qué puntos puede haberse ralentizado el trabajo, donde se detectan más fallos o errores o en qué lugares de la cadena pueden llegar a producirse situaciones de embudo.

Analizando todo esto, se pueden tomar decisiones encaminadas a mejorar el proceso de producción, buscar la causa de los errores y reforzar los puntos más débiles para lograr mejores resultados, rectificando protocolos de ser preciso.

Conocer los controles de calidad, qué son y tipos, ayuda a implantar puntos de control en los lugares precisos para obtener toda la información necesaria y conseguir la máxima productividad.

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